«Tell them I´m not well».
Diana, Spencer
Dirigida por: Pablo Larraín
Guión: Steven Knight
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Claire Mathon
Estelarizada por: Kristen Stewart, Timothy Spall, Jack Nielen, Freddy Spry, Jack Farthing, Sean Harris, Amy Manson y Sally Hawkins.
Nominada a 1 premio Oscar: Mejor Actriz.
Cuando el mundo conoció a Diana Spencer ella se convirtió en una estrella de inmediato. Era la cara fresca y rebelde que enarbolaba el espíritu de los años 80 y 90 y que traía algo diferente a la Corona británica. Su boda fue televisada y todo parecía un cuento de hadas. La realidad histórica es que el matrimonio entre Carlos y Diana estuvo lleno de problemas y fricciones que terminaron en un anticipado divorcio. El resto es historia…
Pablo Larraín es un director chileno muy interesante. Tiene proyectos que van desde lo biográfico (como Jackie, por ejemplo) a cuestiones que pasan por la historia de la dictadura militar en su país o a temas muy profundos sobre crisis existenciales, amorosas y familiares. Su estilo visual busca siempre lo estético sobre lo funcional. Su sentido artístico es evidente pero su verdadero talento está en saber sacar lo mejor de su reparto. Ya en Jackie dirigió una actuación nominada a premio Oscar y para Spencer no fue la excepción. Se nota directamente su buen manejo del personal para que cada quien aporte a la cinta su mejor versión posible.
La historia de Diana y Carlos es por todos conocida. Se han escrito, dicho, pensado y teorizado tantas cosas al respecto que hacer una película sobre la Princesa de Gales parecería ser redundante, sin embargo la aproximación que se hace para esta cinta es muy novedosa. Situados en las navidades previas al divorcio entre ambos, el guión gira alrededor del estado mental de Diana y la forma en que se sentía atrapada en su matrimonio y en su familia y en sus deberes de realeza. Los diálogos son muy buenos -en ocasiones demasiado fuertes-. Las situaciones expuestas están llevadas con absoluta maestría y el retrato y paralelismo de Diana con Ana Bolena es espectacular.

Stewart es una actriz que recibió mucho hate por su participación en una saga de vampiros, pero ya desde cuando era niña despuntaba (con proyectos como Catch that kid). Ese hate venía desde la envidia porque ella es una actriz híper talentosa que ha demostrado tener un rango muy amplio y Spencer es su gran premio. No sólo interpreta a Diana perfectamente bien en cuanto a sus manierismos y expresiones sino que aporta una profundidad al personaje de manera espectacular. Por supuesto que tiene una «lucha» complicada para llevarse la estatuilla de la Academia, pero que a nadie extrañe que pueda ganarla y de hacerlo sería con absoluto mérito. El resto del cast hace un buen trabajo, pero sobre todo Timothy Spall que está atento a todo con esa mirada de roedor tan suya.
La banda sonora es brillante, generando tensión de manera brutal gracias a las cuerdas pero también dando ciertos momentos de paz de vez en cuando. Los cambios entre la Diana «libre» con un jazz lleno de improvisaciones y la música clásica agarrotada y llena de cuerdas disonantes funcionan de manera perfecta. Remata el score con una canción himno de los años noventa «All I need is a miracle» y que da un cierre de espectáculo a la cinta.
Diana siempre fue asociada con el glamour y la moda. Para esos efectos, la producción contrató a Channel para confeccionar los vestidos (preciosos todos). Obviamente, para lucir esas prendas en las imágenes hay que tener un gran dominio de las cámaras, tomas, ángulos e iluminación. Claire Mathon hizo un trabajo genial y demostró ser una de las grandes cinematógrafas de la industria.
Mi veredicto: Vale toda la pena ir al cine a verla. Quizá no cuente nada nuevo o que no se haya dicho o especulado, pero sin duda la interpretación de Stewart hace que disfrutarla sea una obligación. La música y los vestuarios (además de los escenarios) son una absoluta delicia.
Mi calificación: 8/10
Imagen de portada: https://www.imdb.com/title/tt12536294/mediaviewer/rm4070503681/

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