«Io sto dalla parte della pietà. E l´unico fronte per cui valga la pena di combattere».
Roberto Salus, Le Confessioni
Dirigida por: Roberto Andò
Guión: Roberto Andò y Angelo Pasquini
Música: Nicola Piovani
Fotografía: Maurizio Calvesi
Estelarizada por: Toni Servillo, Daniel Auteuil, Pierfrancesco Favino, Moritz Bleibtreu, Connie Nielsen, Marie-Josée Croze
Misterio, economía, filosofía, religión, redención. El deber ser. La ética. El silencio. Las conspiraciones. El secreto sacramental. Temas siempre interesantes y profundos que agrada ver en la pantalla y más cuando están bien tratados.
La historia se centra en una reunión de los líderes del G8 con el presidente del FMI y tres invitados sorpresa: una periodista, un músico y un monje. La trama está llena de intrigas y suspense. La imagen que pintan de los políticos es en general mala pero mediante ciertas conversaciones con el monje, algunos de ellos lograrán sobreponerse a las malvadas maquinaciones de sus compañeros y poner fin a un acuerdo que perjudicaría a millones de personas.
Roberto Andò es un extraordinario regista con obras impresionantes como Il Manoscritto del principe (2000) o Viva la libertà (2013). Es un hombre con mucho talento y capacidades en diferentes disciplinas como el cine o la literatura. Sus películas son profundas y su técnica es impecable. Conoce muy bien los movimientos de cámara y los diversos trucos de las lentes que ayudan a que sus proyectos sean interesantes, frescos y siempre recomendables.
El guión, obra del propio Andò y de Pasquini resulta muy cautivador. La idea de un monje redimiendo a los políticos en una cumbre mundial, rodeado de mucho misterio y siendo sospechoso de la muerte de uno de los asistentes a la reunión es muy atractiva. Los diálogos son muy profundos y en algunos momentos incluso recuerdan, debida proporción guardada a Ma nuit chez Maud (Éric Rohmer, 1969). Los personajes están bien construidos y sus historias bien trabajadas. Se nota la comodidad entre ambos escritores (no es su primer proyecto en conjunto) y eso favorece mucho a la historia. Si bien el ritmo es lento, por la propia naturaleza de la película esto resulta correcto y bien utilizado.
Toni Servillo es uno de los mejores actores italianos de su generación. Con una envidiable filmografía a sus espaldas casi siempre consigue realizar papeles convincentes y extraordinarios. Le Confessioni no es la excepción. Su cara afable y esa mirada intelectual hacen que el monje Roberto Salus sea un personaje muy interesante. Favino hace del premier Italiano y resulta muy agradable. Gran trabajo el que realizan tanto Nielsen como Croze.
La música es excelente y construye la trama de manera perfecta. En los momentos de suspenso genera ansiedad y en los momentos profundos genera un aire misterioso y metafísico.
La fotografía es excepcional. Quizá lo mejor de la cinta. La iluminación para enseñar las intenciones de los personajes, las tomas hermosas. Sin duda un gran acierto contar con el trabajo de Calvesi, uno de los mejores en su puesto en toda Italia y Europa.
Mi veredicto: Es una gran película. No es para todos los gustos pero sin duda vale la pena hacer el esfuerzo y disfrutarla.
Mi calificación: 8/10
Foto: https://www.imdb.com/title/tt4647784/mediaviewer/rm2400853504

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