«I´ ve never seen so many men wasted so badly».
Blondie, The Good, The Good, The Bad and The Ugly.
Dirigida por: Sergio Leone
Guión: Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni, Sergio Leone; Historia de Luciano Vincenzoni y Sergio Leone.
Música: Ennio Morricone
Fotografía: Tonino Delli Colli
Estelarizada por: Eli Wallach, Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Luigi Pistilli, Aldo Giuffrè, Rada Rassimov.
El género western es uno de los más populares de la historia del cine. Grandes películas como Stagecoach (1939) corresponden precisamente a este estilo. Como todo en la vida, nada es vigente ni puede ser siempre popular. Con en paso de los años los vaqueros ya no llamaban tanto la atención y la gente prefería ver algo más actual y el cowboy cedió su lugar al agente secreto. No obstante esta decadencia, en Europa el género gustó y comenzaron los famosos spaghetti westerns (producciones italianas) que difieren del original en el sentido que muestran personajes moralmente ambiguos, el héroe usualmente es un antihéroe y el viejo oeste tan romántico de antaño queda desmitificado por completo.
La cinta, parte de la trillogia del dollaro -trilogía del dólar- , nos muestra a tres personajes unidos por una misma causa: encontrar un tesoro de 200,000 monedas de oro. Entre ellos no existe camaradería ni amistad sino todo lo contrario, no confían en el otro y en una escena intentan matarse y a la otra rescatarse. Parte de esta relación se confirma con la -quizá- escena más famosa de la cinta, esto es, el mexican standoff en el clímax.
Sergio Leone fue un director extraordinario. Hablar del spaghetti western es hablar de él. Su filmografía es corta pero excelsa. Destacan, obviamente, la trilogía del dólar y Once Upon a Time in America. Su técnica es muy correcta, mueve la cámara de manera excepcional y comprende el género muy bien.
El guión es muy interesante. Muestra personajes ambiguos. Moralmente complejos. Ninguno es propiamente bueno. Ninguno es propiamente malo. Los diálogos son muy propios del western, esto es, van al punto y no dan rodeos. En lo que se refiere al tratamiento/desarrollo sin duda queda muy bien manejado.
Eastwood hace de «El Bueno» y lo hace maravillosamente. Esa mirada larga en el desierto y su actitud de saberse el mejor hacen de su personaje uno demasiado intrigante. Le llaman el «bueno» pero no hay que pensarlo en el sentido tradicional de la palabra sino más bien como un hombre que intenta vivir bajo ciertos valores y un cuestionable código de honor.
Wallach es «El Feo», probablemente el más ambiguo y complejo de los tres. Su actuación es demasiado buena y perfecta. Consigue transmitir esa sensación de avaricia y de no tener escrúpulo alguno. Su peor enemigo puede ser su mejor amigo después si así conviene. Podrá intentar matar pero luego encontrar un beneficio y proteger.
Finalmente, «El Malo», es interpretado por Lee Van Cleef. Un personaje también demandante y retador. Al igual que Blondie no es enteramente malo ni enteramente bueno sino que se rige por sus principios y código moral. La diferencia es quizá que «El Malo» es despiadado mientras que «El Bueno» tiene muestras de compasión.
Ennio Morricone fue uno de los grandes de la historia. En esta ocasión nos regala una música con tintes épicos y absolutamente deliciosa que ayudan al espectador a tener esa experiencia inmersiva en el desierto. ¿Quién no se emociona con The Ecstasy of Gold o con el título principal?
La cinematografía es genial. Delli Colli consigue dar ese toque visual tan propio del western pero adaptarlo lo suficiente para crear algo nuevo y tendiente al spaghetti que recordemos, es más sucio, más realista, menos idealizado.
Mi veredicto: Una cinta espectacular. Definitivamente vale la pena. Es un clásico absoluto del género y que ha servido de inspiración para otras películas más recientes. Eastwood absolutamente fantástico.
Mi calificación: 9/10
Fotografía: https://www.imdb.com/title/tt0060196/mediaviewer/rm3188773120?ref_=tt_ov_i

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