«Non tornare più, non ci pensare mai a noi, non ti voltare, non scrivere».
Alfredo, Cinema Paradiso
Dirigida por: Giuseppe Tornatore
Guión: Giuseppe Tornatore con la colaboración de Vanna Paoli; historia de Giuseppe Tornatore.
Música: Ennio Morricone
Fotografía: Blasco Giurato
Estelarizada por: Philippe Noiret, Salvatore Cascio, Marco Leonardi, Jacques Perrin, Agnese Nano, Pupella Maggio.
Ganadora de 1 Oscar: Mejor Película Extranjera.
El cine es absolutamente expresivo y personal. Nos hace sentir cosas. Genera risas y lágrimas. Nos mueve y emociona. El séptimo arte depende de algunos factores para poder cumplir con esa función: una buena dirección, un guión cautivador, una actuación interesante y demandante, música preciosa, fotografía seductora y edición acorde. De cada departamento se encargan los mejores profesionales. El día de hoy (6/julio/2020) el mundo perdió una de sus estrellas más brillantes: Ennio Morricone (1928-2020). Su música siempre estará presente y sus piezas nos acompañarán por siempre… Riposa in pace, Maestro. Sono sicuro che ovunque tu sia porti la musica con te.
La cinta trata sobre un director de cine italiano absolutamente afamado en un periodo de crisis existencial/emocional que recuerda su infancia en un pequeño pueblo italiano. A partir de ahí entendemos la forma en la surge su amor por el cine y vemos todos los sucesos que lo llevaron al lugar en el que se encuentra. Para él, la figura más importante será la del proyector de cabina del cinema paradiso.
Tornatore es un director de cine extraordinario con cintas muy interesantes. Con 25 filmes en su carrera podemos afirmar que Cinema Paradiso sigue siendo su magnum opus. Sin duda los movimientos de cámara son absolutamente orgánicos y comprende perfectamente la forma de llevar al espectador a sentir junto a los personajes a través de la lente.
La historia es absolutamente interesante y personal. Los diálogos son perfectamente profundos y nos invitan a reflexionar sobre la vida misma y sobre el papel del cine. Los personajes están construidos y desarrollos de una manera magistral y son muy profundos y complejos.
Noiret, a pesar de no ser italiano sino francés, consigue hacer un papel fantástico y memorable. Interpretando a Alfredo, el proyectista del cinema paradismo es carismático y adopta un rol de figura paterna para el pequeño Totò. Por su parte, precisamente a Totò lo interpretan tres actores: Salvatore Cascio, Marco Leonardi y el mítico Jacques Perrin. El trío de actores hace un trabajo maravilloso y realmente consiguen una unidad y sincronía que se siente propia y natural.
Llegando a la música… Morricone, tal y como decía antes, fue un compositor extraordinario y brillante. Los que amamos y hacemos cine le debemos mucho a este músico. Cada nota es perfecta y acompaña de manera magistral la cinta. No voy a mentir, cada vez que comienza cualquiera de las piezas -pero particularmente visita al cinema con el montaje de todos los besos- se me escurren las lágrimas. Sin duda toda la música de esta película -y en general de su carrera- es preciosa.
Blasco es un verdadero genio de la cinematografía. Cada momento está perfectamente iluminado y se siente perfecto. Particularmente siempre he pensado que es un trabajo que debe estudiarse y analizarse como sinónimo de un verdadero achievement.
Mi veredicto: Una película perfecta y preciosa. Vale la pena verla, definitivamente. Es una verdadera joya y obra de arte. Gracias Tornatore y Gracias Maestro Morricone…
Mi calificación: 10/10
Fotografía: https://www.imdb.com/title/tt0095765/mediaviewer/rm968560128?ref_=tt_ov_i

Deja un comentario